Un tribunal federal de apelaciones en EE.UU. frenó este martes el intento del presidente Donald Trump de aplicar la Ley de Enemigos Extranjeros, un estatuto del siglo XVIII, para deportar aceleradamente a un grupo de inmigrantes venezolanos.
La decisión fue adoptada por 2 votos contra 1 en la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, que determinó que no existía base legal para considerar a los inmigrantes como una “invasión extranjera”.
Este fallo representa un duro revés para la Casa Blanca y abre un debate clave sobre los límites de los poderes presidenciales en materia migratoria.






