El joven identificado como Robin Westman, de 23 años, responsable del tiroteo masivo en una iglesia católica de Minneapolis, había anunciado sus intenciones minutos antes del ataque a través de un video publicado en YouTube.
En las imágenes se observa el arsenal de armas que poseía, un plano detallado del templo religioso y varios escritos que reflejaban su estado mental. Incluso, en los cargadores de sus fusiles se podían leer mensajes como: “Para los niños”, “Donald Trump RIP” y “¿Dónde está tu Dios?”.
Las autoridades confirmaron que Westman no tenía antecedentes penales, pero estaba obsesionado con tiroteos masivos, según revelaron las investigaciones preliminares. El caso ha desatado un debate en Estados Unidos sobre la detección temprana de amenazas en redes sociales y la responsabilidad de las plataformas digitales en la prevención de ataques violentos.






