El caso del financiero Jeffrey Epstein volvió al centro del debate político en EE.UU. esta semana, tras la publicación de un memorando del Departamento de Justicia (DOJ) y el FBI que niega la existencia de una “lista de clientes” vinculados al tráfico sexual de menores, así como la teoría de que Epstein fue asesinado.
El documento, divulgado el lunes, concluye que Epstein se suicidó en prisión en 2019 y que no hay pruebas de que haya chantajeado a celebridades o figuras políticas, como ha circulado ampliamente entre sectores de derecha.
La revelación provocó una fuerte reacción dentro del movimiento MAGA, donde influencers como Laura Loomer exigen la renuncia de la fiscal general Pam Bondi, alegando encubrimiento y falta de transparencia.
Epstein, con vínculos a figuras como Bill Clinton y el príncipe Andrés, fue arrestado por delitos de tráfico sexual de menores y murió mientras esperaba juicio, lo que ha alimentado teorías conspirativas desde entonces.






