La Base Aérea de San Isidro será modernizada para operar como aeropuerto alterno en situaciones de emergencia. El proyecto incluye la adecuación de una pista de 2,165 metros, con nuevo sistema de iluminación y señalización certificado por la OACI y la FAA.
También se instalará una torre de control de 30 metros, equipada con tecnología avanzada y comunicaciones encriptadas. Las obras, que ejecuta el Departamento Aeroportuario, estarán listas en octubre de este año.






