Durante la misa del Jubileo dedicada a misioneros y migrantes en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV instó a las naciones a recibir a los migrantes con compasión y sin prejuicios. Afirmó que quienes buscan un puerto seguro merecen encontrar solidaridad y no rechazo.
El pontífice, de origen estadounidense y ex misionero en Perú, señaló que la indiferencia y la discriminación contradicen los valores del Evangelio. Llamó a las comunidades a ser más humanas y a no cerrar las puertas a quienes escapan del sufrimiento.
León XIV reiteró que la acogida es un acto de fe y de justicia, recordando que todos los seres humanos comparten la misma dignidad, sin importar su procedencia ni condición.






