Durante el Ángelus dominical en la plaza de San Pedro, el papa León XIV dirigió un mensaje de apoyo a la población de Gaza, a la que llamó “tierra martirizada”. El pontífice afirmó que no existe un futuro sostenible cimentado en la violencia, la venganza o el desplazamiento forzado, y pidió trabajar por una paz verdadera.
El líder de la Iglesia católica recordó que miles de familias palestinas continúan viviendo bajo condiciones extremas tras casi dos años de enfrentamientos, y reiteró que “la gente necesita paz”, asegurando que quienes aman la paz deben esforzarse activamente por alcanzarla.
León XIV también agradeció a las asociaciones católicas que prestan asistencia en el terreno, destacando su labor de acompañamiento a quienes sufren. En su intervención, reafirmó la cercanía espiritual de toda la Iglesia con las comunidades que resisten en condiciones de precariedad y miedo constante.
No es la primera vez que el pontífice se pronuncia sobre Gaza. En la audiencia general de la semana pasada ya había expresado su “profunda solidaridad” con la población desplazada, defendiendo la dignidad inviolable de cada ser humano. En esa ocasión, pidió un alto al fuego de inmediato, la liberación de los rehenes y el respeto al derecho internacional humanitario como pasos indispensables hacia una solución negociada.






