En las próximas 36 horas, tres buques de guerra de la Armada estadounidense, equipados con el sistema de misiles Aegis, se desplazarán frente a la costa de Venezuela. Según Washington, el despliegue forma parte de un operativo antinarcóticos para frenar a los cárteles de la droga que operan en la zona.
Sin embargo, analistas consideran que la maniobra también envía un mensaje político y de presión al gobierno de Nicolás Maduro. Caracas, por su parte, asegura que ya está tomando medidas preventivas y se mantiene en alerta ante cualquier eventualidad.






