El presidente Gustavo Petro anunció este miércoles la entrega de una porción de la Hacienda Nápoles a mujeres víctimas del conflicto armado en Colombia. El emblemático terreno, que en su momento simbolizó el poder y la ostentación del narcotraficante Pablo Escobar, pasa ahora a representar reparación y justicia social.
La hacienda, ubicada en el noroeste del país, fue confiscada por el Estado tras la muerte de Escobar en 1993 durante un operativo policial. En ella, el capo llegó a mantener animales exóticos como hipopótamos, hoy considerados una especie invasora debido a su rápida reproducción. Con la medida, el Gobierno busca transformar un espacio marcado por la violencia en un símbolo de esperanza y restitución.
Durante años, la administración del predio estuvo a cargo de la alcaldía de Puerto Triunfo, que lo destinó al funcionamiento de un parque temático con zoológico y hoteles. Ahora, con la entrega oficial de una parte del terreno, las beneficiarias podrán desarrollar proyectos productivos que contribuyan a su autonomía económica y a la reconstrucción del tejido social.






