Cada 1 de octubre el mundo rinde homenaje al café, una de las bebidas más consumidas y apreciadas a nivel global. La fecha, instaurada oficialmente en 2015 por la Organización Internacional del Café (OIC), busca reconocer la relevancia económica y cultural de la industria cafetera, al tiempo que llama la atención sobre los retos que enfrentan los productores, en especial en países en desarrollo.
Además de ser una celebración, la jornada impulsa la reflexión sobre la necesidad de prácticas más sostenibles en la producción y comercio del grano, destacando el papel de millones de agricultores que sostienen esta cadena mundial.






