Este 25 de septiembre se cumplen 62 años desde que fue derrocado el entonces presidente Juan Bosch, en un golpe de Estado que marcó profundamente la historia dominicana. Era 1963, y apenas habían pasado siete meses desde que Bosch asumió el poder tras ganar las elecciones democráticas que siguieron a la dictadura de Trujillo.
Su llegada al gobierno representaba una esperanza para muchos. Prometía cambios importantes: repartir tierras a campesinos, bajar el costo de la vida, acabar con la corrupción y mejorar la educación. Pero sus propuestas no cayeron bien entre ciertos grupos poderosos, tanto civiles como militares, que veían amenazados sus intereses.
La madrugada del 25 de septiembre, tropas lideradas por el coronel Elías Wessin y Wessin rodearon el Palacio Nacional. El golpe se justificó con acusaciones de supuesta influencia comunista en el gobierno, en plena tensión de la Guerra Fría. Bosch no ofreció resistencia y salió del país rumbo al exilio.
Aunque su gobierno fue corto, muchos aún lo recuerdan como uno de los más honestos que ha tenido el país. Su caída encendió una chispa que dos años después estallaría en la Revolución de Abril de 1965, cuando miles salieron a las calles exigiendo su regreso y el respeto a la Constitución.






