El Departamento de Defensa de Estados Unidos notificó que los periodistas acreditados deberán obtener autorización oficial antes de difundir cualquier información relacionada con la institución, incluso si no es clasificada.
Según el comunicado emitido el viernes, quienes incumplan esta disposición podrían perder su acceso al Pentágono. La medida es vista como parte del pulso entre la administración Trump y los medios tradicionales, a los que acusa de sesgo en su contra.






