La madrugada del jueves, Rusia bombardeó la capital ucraniana, Kiev, en un ataque masivo que dejó al menos 15 personas muertas y 48 heridas, según reportaron las autoridades locales. Entre las víctimas confirmadas se encuentran cuatro niños de entre 2 y 17 años, y no se descarta que la cifra aumente debido a que varias personas permanecen atrapadas bajo los escombros.
Se trata del primer gran ataque contra Kiev en semanas, ocurrido en un momento en que Estados Unidos impulsa nuevas conversaciones de paz, tras más de tres años de guerra.
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó un total de 598 drones de ataque y señuelos, además de 31 misiles dirigidos a distintas regiones del país. El número y la magnitud de los proyectiles lo convierten en uno de los mayores bombardeos aéreos desde el inicio de la invasión en 2022.
Mientras tanto, equipos de rescate y emergencias trabajaban intensamente en el centro de Kiev, removiendo escombros y tratando de salvar a quienes quedaron atrapados tras las explosiones.






