El papa León XVI lamentó que “desafortunadamente, nos sentimos impotentes ante la expansión de la violencia en el mundo”, pero instó a no resignarse “a que prevalezca la lógica del conflicto y las armas”, durante el rezo del ángelus de este viernes en la plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde se encuentra de vacaciones.
El pontífice celebró misa en la parroquia del palacio pontificio con motivo de la festividad de la Asunción de María y, posteriormente, rezó el ángelus ante unas 2.500 personas que se congregaron en esta localidad a las afueras de Roma, tradicional lugar de veraneo de los papas, aunque Francisco interrumpió esta costumbre.
León XVI rogó para que el ejemplo de María convenza “alguna vez del valor de la vida humana, y que nunca más se desperdicien vidas humanas, desencadenando guerras”.






