La Policía Nacional de España ha desarticulado una de las células más activas y violentas de la banda juvenil Dominican Don’t Play (DDP) en Madrid, tras una operación que resultó en la detención de once personas, de las cuales diez ya se encuentran en prisión preventiva.
La investigación se inició en enero de este año, luego de una brutal agresión a un joven que no tenía vínculos con bandas, pero que se encontraba en una zona del distrito de Usera, dominada por la banda rival los Trinitarios. La víctima sufrió lesiones medulares irreversibles como consecuencia del ataque.
Las autoridades consideran que esta célula tenía un alto grado de peligrosidad y participación en hechos violentos recurrentes. La operación representa un golpe importante contra el accionar de las pandillas juveniles en la capital española.






